Las grasas, aceites y dulces en la pirámide alimenticia se encuentran en el tope de la misma.

Este grupo de alimentos se encargan de proporcionar calorías y muy pocas vitaminas, incluso algunos ni siquiera aportan.

Por esta razón, muchos diseños de pirámide alimenticia recomiendan su consumo en muy pocas cantidades, incluso hay algunas que simplemente no lo mencionan, pues se trata de ofrecer una dieta con opciones realmente saludables.

Algunos de los productos que se encuentran señalados en toda la estructura de la pirámide contienen ciertos niveles de grasas y azúcar.

Al momento de establecer una dieta saludable utilizando la pirámide alimenticia como guía, es necesario que el consumidor conozca la composición de cada producto a utilizar, para no alterar los niveles de grasas y azucares.

Por ejemplo, todos los productos de origen animal como la leche y las carnes, contienen niveles considerables de grasa en relación con los productos de origen vegetal.

Sin embargo esto no significa que sean perjudiciales, existen opciones de leche con bajo contenido graso, o cortes de carnes que según su método de preparación pueden disminuir la grasa presente.

El contenido graso de los alimentos representan los macronutrientes principales de la dieta, según su tipo pueden ser esenciales por las funciones pueden cumplir dentro del cuerpo humano.

Adicional a la pirámide alimenticia se ha desarrollado una pirámide nutricional de elementos grasos, donde se clasifican los tipos de grasas más consumidas y las recomendaciones necesarias para que no afecten la salud.

Azucares en la pirámide alimenticia

Ya hablamos sobre las grasas y aceites y su incidencia sobre la salud y la composición de los alimentos, ahora vamos a conocer un poco sobre los productos dulces y la forma en la que afectan al organismo.

Existen varios tipos de azucares, los que se encuentran en los alimentos de forma natural y que contribuyen en el mantenimiento de la salud.

Por otro lado se encuentran lo que se conoce como azucares agregados, estos son los que se incluyen de forma industrial a productos como dulces, mermeladas, refrescos entre otros.

Estos productos contienen un gran número de calorías, incluso más de las que recomendables, y no aportan vitaminas.

Estos productos tienen la particularidad de que ofrecen al consumidor la sensación de llenado de forma muy rápida, sin embargo no estará alimentando al cuerpo con los minerales y vitaminas necesarios para su correcto funcionamiento.

Por ello es recomendable que su consumo sea moderado y en la menor cantidad posible, para evitar otro tipo de complicaciones que podrían derivar del consumo excesivo de calorías, como problemas cardiacos y en la sangre.

Recuerde que el ser humano es lo que come, si mantiene una alimentación balanceada y saludable, su vida será más equilibrada y placentera.

Comer sano es una oportunidad para lograr reducir el riesgo de sufrir enfermedades y condiciones de suma consideración, pues muchos de los alimentos no recomendados consumidos en exceso, pueden traducirse en severas complicaciones de la salud